Huerto escolar ¿Cómo lo hacemos?

El huerto escolar es de los proyectos más comunes en las escuelas y no es de extrañar debido a su practicidad, aunque muchas veces hacerlo puede generar resultados pocos favorecedores por desconocimiento. Así que te contamos como no fallar en el intento y obtener beneficios de esta educativa y divertida actividad.

Planificar donde se hará el huerto
Un huerto escolar puede hacerse en diferentes espacios, entre las alternativas más frecuentes están:
• Huerto en macetas.
• Huerto en el suelo.
• Huerto vertical (en la pared).
• Huerto en una mesa de cultivo.
Cual elegir dependerá de las condiciones, recursos y características de cada escuela. Sin embargo, el huerto en macetas suele ser una alternativa bastante factible para la mayoría, porque no requiere de mucho espacio.
Al optar por esta opción es importante considerar la inversión en tierra con sustratos para favorecer el desarrollo de las plantas, así como tener un semillero para poder realizar un posterior trasplante a la maceta cuando sea el momento adecuado.
En Pequeñajos hay veces en que hemos dividido algunos de los grupos para que se encarguen de diversos tipos de huertos. De esa manera, se convierte en una experiencia muy nutritiva al compartir lo aprendido en cada caso.

¿Cómo es el proceso para preparar el terreno?
Crear un huerto escolar es una experiencia única para los niños y ellos se lo pasan en grande manipulando y viendo cómo crecen sus plantitas.
1. Seleccionamos un espacio donde haya suficiente luz solar.
2. El niño coloca su maceta con su nombre para saber cuál es la suya.
3. Prepara la tierra con abono natural.
4. Crea un agujerito en ella con sus dedos.
5. Posteriormente, solo queda que eche las semillas que a elegido y cuidar de ellas regándolas.

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Beneficios de hacer un huerto escolar
¿Realmente es una actividad escolar que vale la pena? La respuesta es sencilla: si, es positiva. Esto teniendo en cuenta muchos aspectos que en conjunto generan una serie de beneficios para toda la escuela.
Para comenzar, el hecho de tener un huerto escolar significa la obtención de alimentos; aunque, esto va a depender de lo que se siembre.
Pero, más allá de esto, es valioso para inculcar en los niños diversos valores como la responsabilidad. Al adquirir el compromiso de contribuir en la realización y cuidado del huerto con sus compañeros, favoreciendo a su vez el trabajo en equipo. Además de adquirir nuevos conocimientos sobre las plantas y lo referente al cultivo, ver en sus caritas el asombro cuando su planta comienza a crecer, os lo aseguramos, no tiene precio.

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