Para favorecer el desarrollo y futuro de los niños, las actividades extraescolares son ideales. Por eso, hay que explorar las mejores opciones a la hora de inscribirlos, y es que es más que una simple actividad extraescolar.
Las actividades extraescolares son el complemento ideal para el día a día del niño, pues les permite ocupar el tiempo de ocio en aprender nuevas cosas y divertirse saludablemente, favoreciendo a su vez las habilidades sociales del pequeño al encontrarse con un nuevo grupo de personas. Una experiencia que le ayudará a compartir intereses comunes y hacer amigos.
Por si esto fuera poco, empezar en una actividad extraescolar le ayuda a descubrir nuevos talentos y sus propios gustos, ya que, al ser una nueva actividad, podrá experimentar y reconocer si es de su agrado o no.
Dependiendo de qué actividad realice en específico, se consiguen nuevas habilidades. Pero, independientemente de la selección, todas favorecerán el desarrollo del niño.
Desde los 4 a los 6 años de edad
Entre los 4 y los 6 años de edad hay que inscribir a los niños en actividades extraescolares que le favorezcan pero que tengan un nivel de exigencia acorde a sus capacidades.
• Danza: incluso desde bebés los niños disfrutan moverse al ritmo de la música, por eso las clases de bailes suelen ser una buena opción; hay una amplia variedad de estilos a elegir.
El baile es especialmente adecuado para pequeños que disfruten de pasatiempos activos. Les ayudará a mejorar la coordinación, la autoestima y perder el miedo escénico.
• Artes marciales: en esta categoría se encuentran opciones como el taekwondo y el karate. Algunos padres temen involucrar a los niños en las mismas porque las consideran violentas, pero no es así; de hecho, promueven la paz y la consciencia sobre el propio cuerpo. Además, los niños aprenderán disciplina y mejorarán su condición física.
• Música: una de las actividades extraescolares favoritas es aprender a tocar un instrumento. Ayuda a reducir el estrés y se practica la paciencia. Además, favorece el razonamiento abstracto que resulta de utilidad para áreas como la matemática.
Desde los 7 a los 10 años de edad
A partir de los 7 años, es un buen momento para involucrar a los niños en actividades extraescolares de mayor complejidad y delicadeza. Luego, de los 10 años de edad, por lo general están listos para asumir mayor cantidad de retos.
• Ajedrez: un clásico de los juegos de mesa que pone a ejercitar el cerebro y permite divertirse con pequeños y grandes en sana competición. Se desarrolla habilidades analíticas al idear estrategias que lo lleven a la victoria. La memoria también es fortalecida al tener que retener movimientos y aprender con el «ensayo y error».
• Idioma: esta actividad favorece el desarrollo a nivel cognitivo y lingüístico y ofrece la posibilidad de conocer una nueva cultura. El aprender otra lengua amplia las posibilidades en el campo laboral a futuro.
• Cocina: los niños pueden involucrarse en esta área desde pequeños con supervisión de un adulto. Permite aprender a seguir instrucciones y fomenta la creatividad. Además, adquirirán hábitos saludables sobre la alimentación y nutrición.