Cuidar la salud de los bebés es un aspecto que incluye estar al pendiente de muchas cosas, una de ellas es la alimentación. Que su crecimiento sea el adecuado depende en gran medida de los alimentos que consume, por este motivo es muy importante conocer lo que no se debe incluir en su dieta.
A medida que los bebés crecen. su dieta alimenticia va cambiando, se van desbloqueando nuevos alimentos que pueden ser incluidos en su alimentación. Durante la etapa que comprende entre los 0 y los 12 meses se debe tener mucho cuidado con lo que come el bebé, ya que su organismo apenas está comenzando a desarrollarse, por lo que es sensible a ciertos alimentos.
Alimentos que no deberían consumir niños menores de un año
1. Leche de vaca
Además de la leche materna, el consumo de leche artificial debe ser la recomendada específicamente para niños menores de un año, o la indicada por el pediatra. La leche de vaca no debe formar parte de su dieta, por el exceso de proteínas y minerales que contiene, lo cual puede provocar una sobrecarga en sus riñones.
2. Sal
La sal es considerada como un producto dañino para los riñones de los bebés, los cuales están en plena etapa de maduración. Por otra parte, añadir sal a la comida puede entorpecer el proceso del desarrollo de las papilas gustativas. Debes tener en cuenta que, durante los primeros meses el bebé está descubriendo y distinguiendo el sabor de los alimentos, por lo que es recomendable evitar cualquier aditivo que pueda interferir con esto.
En el caso de que consuman algún alimento envasado, es importante fijarse en la composición para ver el contenido de sodio. Ten en cuenta lo siguiente:
Alto contenido de sodio: 1,25 gr. o 0,5 gr. de sal por cada 100 gr. de producto.
Bajo contenido de sodio: menos de 0,25 gr. o 0,1 gr. de sal por cada 100 gr. de producto.
3. Azúcar
Es recomendable retrasar la introducción del azúcar, en términos artificiales, en la dieta de los niños. Los bebés pueden conocer los sabores dulces a través de las frutas, de esta manera puedes mantener una alimentación sana y a su vez reducir al mínimo la posibilidad de que el niño, por ejemplo, presente caries a temprana edad o una adicción al azúcar.

4. Miel
La Asociación Española de Pediatría recomienda no dar miel de abeja ni de caña a los niños menores de un año, ya que puede provocar la producción de toxinas en sus intestinos, causando que estos se enfermen y la situación pueda convertirse en algo grave.
5. Bebidas de arroz
Cuando se trata del arroz, puede incluso llegar a colocarse en la lista como un alimento prohibido. Esto se debe a que contiene altos niveles de arsénico, un químico que puede irritar el estómago y los intestinos, y también reducir la producción de glóbulos en la sangre. Por estos motivos no se recomienda incluir este tipo de bebidas en la dieta de los niños menores de 2 años.
6. Verduras
En este caso se aconseja evitar el consumo específicamente de la acelga, la espinaca, la remolacha y las algas, debido a los altos niveles de nitrato que contienen. Este hecho puede causar metahemoglobinemia o también conocido como “síndrome del bebé azul”. Sin embargo, si deseas incluir alguna de esas verduras en una de las comidas, procura que la cantidad no sea mayor del 20% del contenido total del plato. Por otra parte, si el niño sufre de infecciones gastrointestinales es mejor evitar estos alimentos.