Reflejos primitivos en bebés: ¿Cuáles son?

¿Has notado que a veces tu bebé hace ciertos movimientos involuntarios? Seguro que te han causado curiosidad y hasta ternura. Pues bien, se tratan de los reflejos primitivos, que resultan ser una parte primordial en el buen desarrollo del pequeño, por lo que es bueno informarse sobre ellos.

¿Qué son los reflejos primitivos?

El término “reflejo primitivo” hace referencia a los movimientos involuntarios que hace el recién nacido. Estos se dan de forma instintiva mediante las zonas más primitivas del denominado sistema nervioso central, de ahí su nombre.
Pese a lo simple que puede parecer esto, resulta más profundo e importante de lo que se piensa, ya que no solo resulta una actuación llamativa para los padres y hasta divertida, sino que son una fuente de información sobre el estado neurológico del bebé.

Pero, ¿por qué se relaciona con ello? Los reflejos primitivos son causados por el estado “en desarrollo” en el cual se encuentra el sistema nervioso central del pequeño. Esto genera que la zona responsable de su aparición no tenga un control total y ocasione estos movimientos.
Se trata de algo normal, siendo un buen indicativo del desarrollo del bebé en sus primeros meses. Así que como imaginarás, si estos no aparecen o se dan de forma inusual puede significar que hay algún problema neurológico.

Algunos de los reflejos que puede presentar tu bebé

La mejor forma de saber si los reflejos primitivos están presentes y son “normales” es conocerlos. Por eso, te contamos tres de ellos para que los identifiques en base a los movimientos involuntarios que tenga tu bebé.

Reflejo de Moro
¿Has visto cómo reacciona tu pequeño al sobresaltarse? Estira sus brazos con las manos abiertas y luego, lleva dichas extremidades hacia su cuerpo manteniendo los codos flexionados. Se trata del reflejo de Moro y es una respuesta natural ante un cambio brusco, como un ruido sorpresivo o una luz muy fuerte.
Este reflejo es de autoprotección y favorece habilidades como la coordinación y el control de impulsos; debe presentarse entre los 4 – 6 meses de edad del bebé. La ausencia de éste puede conducir a desarrollar inmadurez a nivel social y ansiedad.

El RTL
El levantamiento de la cabeza es acompañado por extremidades estiradas y dedos de pies apuntando, mientras que al ver hacia abajo, piernas y brazos se flexionan. Se trata del reflejo tónico laberíntico, mejor conocido como RTL.
Se presenta cercano a los 6 meses de edad y favorece los músculos centrales y el cuello para acciones relacionadas al desplazamiento. En caso de que se retenga puede generar mal equilibrio o postura inadecuada, entre otros.

Reflejo de Galant
Un experimento curioso para verificar el estado neurológico del bebé entre los 3 a 9 meses de edad, es pasar un dedo suavemente desde su cuello hasta llegar al final de la espalda. Lo que debe suceder es que el niño mueva las caderas en dirección hacia tu dedo.
Se trata del reflejo de Galant que favorece tanto el gateo como la caminata. En caso de que no se dé correctamente, fomenta la poca capacidad para permanecer quieto.

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