Hace poco os hablábamos de por qué es importante estimular la motricidad gruesa en los niños. Pues bien, hoy os hablaremos de la motricidad fina y cómo ayudar a desarrollarla. ¡Empezamos!
¿Qué es la motricidad fina?
La motricidad fina es el compendio de todas las actividades especialmente diseñadas para que los niños desarrollen la coordinación entre sus manos, dedos, brazos y ojos, lo que le permitirá desarrollar actividades que van desde enhebrar una aguja hasta pintar un cuadro, además de, por supuesto, escribir.
Si quieres que tu hijo desarrolle esta habilidad, puedes realizar diferentes acciones, tan didácticas como divertidas que sin lugar a dudas harán que su motricidad fina se desarrolle rápidamente. ¿Quieres conocerlas?
El movimiento de pinza es muy importante
Los primates tienen 5 dedos, y lo que diferencia en gran medida la utilidad de sus manos y de las nuestras, es que nosotros tenemos el movimiento de pinza, lo que nos permitió especializar las extremidades en el desarrollo de herramientas que luego sirvieron para cazar, desarrollar elementos como vasijas, construir casas y todo lo que vino después de esto, incluida la revolución industrial, que incluyó el desarrollo de una gran cantidad de maquinaria que hoy podemos utilizar.
El movimiento preciso que se desarrolla entre el pulgar y el índice más la vista, permiten desarrollar una gran cantidad de actividades, desde rasgar papel, utilizar las tijeras, y colorear, hasta cocinar y atar los cordones de los zapatos. La motricidad fina es muy importante para algunas actividades. Aunque normalmente se desarrollará, algunas personas necesitarán en un futuro tener una mejor especialización en ella como los cirujanos, mecánicos, ingenieros electrónicos, veterinarios, oftalmólogos y odontólogos, por ejemplo.
Cómo se desarrolla la motricidad fina en la escuela infantil
Una gran cantidad de actividades que se desarrollan en la escuela infantil son orientadas a mejorar la motricidad fina y se realizan diariamente. Aunque te parezcan muy sencillas, para algunos pequeños pueden ser realmente difíciles. Si quieres recordar cómo se siente, trata de realizar una actividad sencilla, como comer, con tu mano no dominante.
Pintar con los dedos, ya sea arrastrándolos por la hoja, o haciendo huellitas de colores, perforando la hoja con un punzón siguiendo una línea determinada, diseñando muñecos con plastilina, rasgando hojas y recortando imágenes de gran tamaño o coloreando muchas figuras, siempre estaremos con los niños desarrollando todos los elementos posibles para que su motricidad fina sea la mejor.
Cómo puedes desarrollar la motricidad fina en casa
Existen actividades diarias que ayudan a los pequeños a desarrollar una buena motricidad fina, por ejemplo, enseñarles a abotonar las camisas, atar el cordón de sus zapatos, guardar objetos pequeños en un tarro, o ayudar a desgranar guisantes, son algunas de ellas.
Coger cubos pequeños y armar torres o pirámides con ellos pueden ser un juego muy entretenido que, además, irá desarrollando la motricidad fina de tu niño rápidamente.
Los juegos de encaje, es decir, aquellos en los que tu pequeño encontrará una figura en 3d, como un hexágono, un cilindro o un cubo y debe meterlo en un espacio en el que se ve la forma exterior, del mismo, o sea, un cuadrado o un círculo, por ejemplo.
Enseña a tu hijo a jugar con las fichas de dominó. Con ellas se pueden hacer diferentes figuras, torres y por supuesto ponerlas una cerca a la otra para después tumbarlas. Os aseguramos que será una de las actividades favoritas de tu pequeño y además, le ayudará en gran medida.
Atrapar una pequeña pelota, como las de tenis o golf también será una excelente idea, además es un juego que disfrutará enormemente.
¿Quieres una idea para las fechas que se aproximan? En navidad puedes coger macarrones de diferentes colores y junto con tu pequeño, ensartarlos con lana para luego colgarlas en el árbol. Incluso, colgar las bolas de navidad en el árbol puede ser una excelente actividad, eso sí, cómpralas de plástico para que no existan accidentes.
Decorar galletas es una maravillosa actividad para compartir en familia y además, ayudará a tu hijo o hija a tener un excelente desarrollo de su motricidad fina de una forma fácil y con una deliciosa recompensa.
De hecho, todas las actividades relacionadas con la cocina son super interesantes, como revolver alimentos, amasar galletas, o utilizar un cortador para darles forma.