El proceso de crecimiento implica muchas cosas, como el atravesar ciertos procesos que para los padres pueden resultar preocupantes al no entenderlos. Un ejemplo de ello son las piernas arqueadas en bebés, las cuales generan inquietud al generar una posición anormal.
Para tu tranquilidad e información, hoy te contamos acerca de las piernas arqueadas en niños y si debe alarmante o no.
Genu varo, una postura habitual en el proceso de crecimiento
Debes saber que las piernas arqueadas también se llaman «genu varo», un término usado para referirse a esta deformidad que tienen los niños a temprana edad. Se caracteriza por la formación de un arco al mantenerse los pies en una posición neutra y con las rodillas dirigidas al exterior.
Se trata de una situación fisiológica que se relaciona con la elasticidad, el sistema esquelético y muscular del cuerpo, lo cual suele suceder antes de los dos años de edad. Después de esa etapa comienza a cambiar el tono muscular positivamente, por lo que las piernas arqueadas van desapareciendo de forma progresiva.
Por lo tanto las piernas arqueadas en los bebés no son reflejo de algún problema de mayor gravedad. De hecho es una postura común y normal que suelen adoptar los niños en sus primeros meses de vida.
Por el contrario, en los pequeños que tienen más de 18 meses (especialmente los que superan los 2 años de edad), sí hay que prestar atención si tienen aún las piernas arqueadas, ya que en esos casos se suele tener una deficiencia en la cantidad de vitamina D o una anomalía en el crecimiento óseo.
Situaciones que influyen en la formación de las piernas arqueadas
Por lo general no es más que una fase temporal que atraviesan los niños por motivos fisiológicos. A pesar de las creencias de algunas personas, no se trata de una formación influida por el cargar peso en las piernas antes de que el bebé pueda levantarse por sí solo.
Tampoco la posición que se adopta durante el sueño o la postura que se mantenga al estar sentado va a generar el desarrollo de las piernas arqueadas.
Pero en lo que sí puede incidir en el desarrollo de este problema es la obesidad. El tener un mayor grosor en las piernas va a causar que se mantenga una mala postura al estar acostado y caminar, causando esta situación.
Actuación del especialista en estos casos
Son los especialistas los encargados de estudiar el caso y hacer alguna radiografía que le permita confirmar si hay algo de mayor gravedad o no. Por lo general se realizan estos exámenes cuando los niños presentan una pierna doblada o cuando una lo está mucho más que la otra, lo cual puede ocurrir con el paso del tiempo.
Cuando se trata de este simple problema fisiológico el control debe mantenerse, pero no es necesario ningún tratamiento, excepto si se nota mayor gravedad en el niño. En este caso se puede recomendar el uso de férulas u otros métodos que correspondan a su caso.
Aun así, si tu hijo presenta piernas arqueadas puedes preguntar al respecto a tu médico para que te sientas más tranquilo y confirmes que no pasa nada.
Foto de Hannah Olinger