Seguramente has escuchado sobre adultos que sufren de intolerancia a la lactosa pero, ¿Es posible que los bebés también lo sufran? La respuesta es que sí, sin embargo hay que tener en consideración algunos aspectos sobre este tema.
Lo importante es informarse sobre este problema para que estés atento a cualquier síntoma que presente tu hijo y así acudir de inmediato con el especialista.
Una situación poco probable
Todas las personas nacen con cierto contenido de lactasa en sus intestinos. Las probabilidades de que se genere una intolerancia ante tal componente en un bebé son muy bajas.
De hecho, lo más temprano que puede presentarse la intolerancia a la lactosa en niños es a partir de los 3 años de edad, en caso de que haya nacido a término.
Si menciono esto sobre los niños que nacen a término, es porque aquellos bebés que son prematuros tienen mayor probabilidad de desarrollar la denominada «deficiencia de lactasa del desarrollo». No obstante, suele ser una situación transitoria y breve y normalmente no hay inconvenientes en que consuman leche de fórmula que contenga lactosa o leche materna.
Sin embargo otros casos son de mayor gravedad, como la deficiencia de lactasa congénita. Un tipo de trastorno heredado que ocasiona que el bebé no pueda descomponer la lactosa, sin importar de cuál presentación se trate.
Síntomas de intolerancia a la lactosa en bebés
La intolerancia a la lactosa por lo general no representa un gran peligro, de hecho la alergia suele ser peor. Pero es importante estar atentos ante cualquier señal para cuidar a nuestro pequeñajo. Algunos síntomas que demuestran una posible intolerancia a la lactosa son:
⇒ Cólicos abdominales.
⇒ Náuseas.
⇒ Diarrea.
⇒ Hinchazón abdominal.
⇒ Sonidos en la tripa.
Debes saber que por lo general, si el niño tiene intolerancia a la lactosa, al consumir productos lácteos llega a mostrar algunos de estos síntomas entre la media hora y 2 horas después de su ingesta.
Si ves que varios de estos síntomas se presentan, no dudes en acudir con el especialista, se analizará la situación y se indicará la realización de una prueba de hidrógeno en el aliento para diagnosticar.
Tratamiento de la intolerancia a la lactosa
Siempre hay que llevar al niño al pediatra cuando hay sospechas de algún malestar. El especialista dará el correcto diagnóstico e indicará cual es el correcto tratamiento a seguir.
Pero en un primer momento, si comienzas a notar los síntomas de intolerancia a la lactosa, es mejor suprimir los lácteos. Por supuesto, comenta esto con el pediatra para que sepas si es recomendable en el caso de tu hijo.
Debes saber que la intolerancia a la lactosa en algunas ocasiones es temporal, por ejemplo cuando se presenta posterior a una enfermedad viral. También cuando se supera la enfermedad celíaca, ya que los niveles de lactasa vuelven a la normalidad, haciendo posible consumir lácteos de nuevo sin problemas, pero la mayoría de las veces suele ser permanente, siendo necesario que los niños, hasta la edad adulta, modifiquen su dieta para aliviar los posibles síntomas a presentar.
Foto de Teo Do Rio