La importancia de que los niños conozcan su cuerpo

Como padres, durante el crecimiento de tus hijos, seguro que observas cómo poco a poco van conociendo su cuerpo, cuando le dices “dame la manita” o “guiña un ojito” tú bebé es capaz de asociar lo que le pides con las partes de su cuerpo. Estos momentos que son tan naturales, son fundamentales para su desarrollo cognitivo.
La importancia de enseñar a los niños a ser conscientes de su cuerpo se halla en que, a través de ese descubrimiento, comienzan a quererse y a ser cuidadosos con su espacio personal. Ellos van formando una imagen interna de sí mismos que les permite ir estableciendo sus límites y diferenciarse de su entorno.
El que los niños conozcan su corporalidad, además de permitirles adquirir dichas cualidades, también juega un papel fundamental en su desarrollo cognitivo. Por ejemplo, saber diferenciar entre izquierda y derecha, o arriba y abajo, es una capacidad que se obtiene con el aprendizaje del esquema corporal.

Etapas de descubrimiento

La exploración y conocimiento del cuerpo se da de formas distintas dependiendo de la edad de los niños, y también proporciona diferentes aprendizajes según el periodo en el que se halle.
Antes de saber cuáles son esas etapas de descubrimiento, es importante que tengas presente que, lo primero que los niños identifican son las partes gruesas de su cuerpo (cabeza, manos, pies, piernas, brazos, barriga), y luego las finas (ojos, nariz, boca, orejas, dedos, uñas…). Ahora sí, vamos con las etapas:

0-6 meses: Durante los primeros meses el bebé siente que forma parte de la madre, como si fueran uno solo. A medida que va creciendo, alrededor de los 3 meses, descubre por primera vez sus manos y pies, y lo hace llevándoselos a la boca, ese es su método de exploración. Posteriormente, entre los 6 y 7 meses, comienza a reconocerse como una entidad separada, primero, de su madre y después de los demás. En este sentido, su autoexploración se vuelve consciente, ya que reconoce que esas manos y pies le pertenecen.

6 meses a 3 años: A lo largo de este periodo, el niño aprenderá a alcanzar objetivos por sí solo. Específicamente, entre los 6 y 9 meses los bebés ya relacionan órdenes que incluyen su cuerpo, con este. Por ejemplo, cuando se les dice “haz ojitos”, ellos saben cuáles son sus ojos, entonces los cierran y abren.

4-7 años: En esta etapa la curiosidad está dirigida hacia su identidad sexual. Se preguntan cuestiones como ¿Por qué los niños y niñas no se ven iguales? ¿Por qué se visten diferentes? Durante todo este periodo de conocimiento, alrededor de los 6 años, los niños van adquiriendo seguridad en sí mismos y en lo que pueden hacer.

En todo el proceso de descubrimiento y conocimiento de su cuerpo por el que atraviesa tu hijo, es importante procurar que se sienta querido y aceptado y, además, buscar recursos para ayudarlo en cada una de esas etapas, por ejemplo, incluir juegos y canciones a través de los cuales aprendan sobre su cuerpo.

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