La etapa de Educación Infantil es considerada la más importante a la hora de que lo peques adquieran ciertos hábitos, por lo general esto se realiza a través de rutinas, estas ayudan al desarrollo moral, social y afectivo de los niños, haciéndoles cada vez más autónomos.
Las rutinas son las actividades que se realizan en la escuela de forma diaria y sistemáticamente, un ejemplo de ello puede ser la asamblea.
Para R. Driekurs (2003)” la rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida. La rutina establecida da una sensación de seguridad, da un sentido de orden del cual nace la libertad”.
El niño a estas edades aún no tiene el concepto de “tiempo” y es fundamental que las educadoras respeten el desarrollo y ritmo de cada uno de ellos, ya que cada uno lleva el suyo propio, organizarán los tiempos adecuándolos a su grupo, sin forzar actividades, de manera natural.
A través de una metodología activa se convierten en los protagonistas de su aprendizaje, motivados constantemente para que no pierdan el interés y siguiendo un orden de actividades que hace que los niños se sientan seguros y confiados por saber “qué viene después”.

El desarrollo de su autonomía personal mediante estos hábitos y rutinas, conlleva a un aumento en su autoestima, ya que al hacerlo solos se sienten valiosos, de ahí la importancia de decirles de forma verbal y con abrazos lo bien que lo están haciendo, para que ellos mismos vean sus propios logros y se motiven a seguir aprendiendo.
Pero no todos los niños están dispuestos siempre, por lo que la educadora tendrá que tirar de ingenio y usar diferentes herramientas, por ejemplo premiar la rutina que lleva a un hábito positivo, en otras palabras, en el caso de un niño que no come fruta de forma general, premiarle cuando lo haga (siendo el prota, poniéndole una pegatina, haciéndole un dibujo en su manita, celebrándolo con los compañeros, etc.), lo importante es reforzarle para que la conducta se repita.
Por supuesto, hay que resaltar que debe haber una función paralela por parte de las familias, y trabajar juntos para que los progresos sean positivos. La relación escuela-familia es muy valiosa.
Las rutinas en nuestra escuela son las siguientes:
Entrada, ese momento de recibimiento de cada peque por parte de la educadora, con gran alegría y una enorme sonrisa, en el cual la familia nos comunica aspectos interesantes de cómo ha pasado la noche, el fin de semana, o cosas de interés acerca del niño.
Higiene personal, toca cambiar los pañales, asearse, hacer pis en el orinal o en el wc.
Asamblea, llega el esperado momento por todos para cantar, escuchar cuentos, contarnos nuestras cosas y aprender, sobre todo aprender de forma lúdica y divertida.
Actividad, dependiendo del día haremos una actividad diferente:
• Sesión de psicomotricidad.
• Inglés.
• Juego heurístico.
• Juego simbólico.
• Ficha.
• Experimentación.
• Música.
Patio, ¡es el momento de jugar libremente corriendo de un lado a otro, saltando y tirándose por el tobogán! No hace falta añadir que este momento del día les apasiona…
Lavarse las manos, super importante después de haber jugado con los amigos y antes de ir a comer.
Comida, aquí adquirimos hábitos relacionados con la alimentación y la situación en sí, permanecen sentados y con el babero, practican la paciencia esperando a que llegue la comida, cada vez son más autónomos hasta que comen solos, etc.
Higiene personal, después de comer toca asearse, ir al baño o cambiarse el pañal.
Sueño, ya con la panza llena toca echarse una buena siesta y relajarse, así que con música relajante y su chupete va recargando las pilas.
Higiene personal, de nuevo van al baño y se acicalan (peinarse, colonia, etc.)
Merienda, los peques que se quedan hasta más tarde en la escuela meriendan aquí, después se asean y juegan libremente.
Salida, momento de intercambio de información con las familias, cómo ha ido el día y aspectos importantes que hayan sucedido.
Si quieres saber más acerca de nuestro día a día en Pequeñajos, pásate a ver un dia en la escuela