Tener niños selectivos con la comida o que no les guste probar alimentos nuevos es una queja muy común entre padres, incluso puede haber días en los que les gusta algo y al siguiente no quieren ni verlo.
Como padre, esta situación puede agobiarte porque sientes que tu hijo come mal y además quieres que sea una persona que coma de todo (o por lo menos que se atreva a probar alimentos nuevos).
A partir de hoy podrás controlar la situación, porque te mostramos algunos consejos para que ayudes a tu bebé en ese proceso en el que está explorando sus gustos y tal vez se pone un poco quisquilloso.
Consejos para que la hora de comer no se convierta en un caos
No forzar a los niños a comer
Es totalmente cierto que los padres quieren que sus hijos se alimenten bien y coman todos los alimentos que le presenten, esto es algo incuestionable. Sin embargo, forzarlos a comer provoca un efecto opuesto a lo que se quiere.
Presionar a los niños a comer provoca que creen asociaciones negativas hacia la comida. En lugar de generar interés por la hora de comer, los niños querrán evadir ese momento.
Incluir a los niños en la elección de los alimentos
Dejar que los niños escojan los alimentos que van a comer es una excelente manera de generar interés, ya que cuando los vean preparados no los rechazarán de inmediato.
Es totalmente normal que a los niños no les gusten todos los alimentos, así que no te alarmes si tu hijo no quiere comer por ejemplo espinacas. Por este motivo hay que prestar atención a que todos los grupos de alimentos (lácteos, frutas, verduras, carnes y pescados) se encuentren presentes en cada plato.
Dar una segunda oportunidad a los alimentos
Como padre es importante que promuevas una segunda oportunidad a los alimentos que fueron rechazados la primera vez. Con esto le enseñas a tu hijo que somos seres adaptables y nos pueden gustar las cosas a la segunda (o tercera) vez.
A veces es necesario repetir una segunda vez o tal vez cambiar un poco la receta para que descubra si le gusta. En este caso es importante hablar con tu hijo y explicarle que le está dando otra oportunidad porque sus gustos pueden haber cambiado.
Permitir que el niño manipule la comida
Cuando los niños son pequeños aprenden a través del tacto y el olor y en esto los alimentos no son la excepción. Por eso se recomienda dejar que los niños toquen y experimenten lo que comen, de esta manera desarrollarán sus sentidos y sentirán una atracción hacia la comida.
Mezclar los alimentos que les gustan con los que rechaza
Esta es una excelente manera para que los niños vuelvan a probar los alimentos que rechazaron la primera vez. Es muy importante que poco a poco se les muestre lo que están comiendo y descubran que al final hay que darles una segunda oportunidad a los alimentos.
También es importante que estés atento en qué presentación a tu hijo le gustan ciertos alimentos. En este caso, no insistas en hacerlo de otra manera, continúa mostrando la comida como le gusta, siempre será mejor que coma los alimentos.
Considera todos estos consejos a la hora de comer y recuerda tener paciencia. Hacer que los niños coman todos los alimentos no es una carrera contrarreloj, así que intenta mantener la calma y ayudarlos en ese proceso de subidas y bajadas.
Foto: Jennifer Schmidt