La semana pasada os hablábamos de los tipos de gateo que hay, y es que ver a un bebé gatear es hermoso, pero también es una actividad muy beneficiosa para su desarrollo. Por eso, incentivarlos a intentarlo y continuar haciéndolo es recomendable para aprovechar al máximo sus aportes y apoyarlo en el proceso.
Te contamos acerca de la importancia del gateo y te damos algunas ideas útiles y sencillas para que motives a tu pequeñajo a moverse.
Proceso del gateo y su importancia
El bebé durante su desarrollo atraviesa una evolución postural, se empieza a notar más los cambios cuando alrededor de los 6 meses de edad logra permanecer sentado y tener su cabeza erguida, seguido del momento en que el niño se apoya sobre las manos y pies para trasladarse mediante el gateo; hay que tener en cuenta que no siempre ocurre así, porque algunos niños directamente pasan a caminar.
¿Por qué es tan importante estimular el gateo en bebés? Vamos a mencionar 4 beneficios que contribuyen con el desarrollo del niño al gatear:
• Favorecer la percepción de la profundidad al ver hacia abajo.
• Amplitud en el campo visual.
• Conocer y diferenciar niveles en la superficie y sus texturas.
• Enfocarse en otras habilidades al no tener que colocar tanta atención al equilibrio.
Ahora, aunque se ha indicado que suele ocurrir alrededor de los 6 meses de edad, no quiere decir que esté mal que pase fuera de ese tiempo. Un niño que alcance los 8 meses y aun no haya gateado, no debe ser motivo de preocupación, solo tienes que incentivarlo para que empiece a intentarlo.
Algunos ejercicios útiles para estimular el gateo
El gateo es clave en el crecimiento del niño y si tu pequeño no está muy motivado a intentarlo, hay algunos ejercicios y juegos que pueden ayudar.
Carretilla
Para este juego la posición es la siguiente: el niño ha de estar boca abajo en el suelo apoyándose con las manos, mientras lo sujetas por las caderas. Posteriormente, baja tus manos progresivamente hasta llegar a los pies del pequeño y deja que permanezca en esa postura un rato.
Luego, al sentir que el niño está bien apoyado en sus manos, balancea con suavidad. Seguidamente, dobla las rodillas del bebé y colócalo en el suelo con la postura de gateo.
Juguete colgando
Los juguetes colgando son ideales para este fin, ya que fortalece músculos abdominales y brazos ¿cómo funciona? Coloca al niño acostado sobre el vientre y posiciona un juguete de este tipo a unos 20 cm de distancia de él a un nivel alto.
La idea es que el niño intente agarrar el juguete, así comienza a experimentar el equilibrio. Poco a poco puedes aumentar la dificultad al elevar un poco más el muñeco, sin embargo está bien que permitas que lo alcance a veces para que no se frustre.
Poner obstáculos
Si tu hijo ya sabe gatear y se traslada, colocar obstáculos con algunos objetos en el camino contribuye a practicar la coordinación y el equilibrio. Para esto, puedes utilizar desde una manta enrollada hasta tus propias piernas, crea diferentes formas para que el pequeño las pueda superar.
Foto de Jordan Rowland