Las habilidades sociales, como cualquier otra habilidad se aprenden. Desde que tus hijos son pequeños puedes observar que tienen reflejos sociales, por ejemplo, sonríen cuando alguien al jugar con ellos también lo hace y después poco a poco van acercándose a su entorno y relacionándose con él.
A los niños hay que enseñarles cómo acercarse a su entorno e interactuar con él, ya que en un principio ellos solo tienen reflejos sociales.
En el caso de los niños con autismo, para el aprendizaje de habilidades sociales es necesario realizar una serie de actividades específicas para estimularlas, ya que se les dificulta identificar situaciones sociales y por lo tanto reaccionar a ellas. Les cuesta entender normas sociales, formas de relacionarse y manifestar emociones, sin embargo, esto no significa que no quieran acercarse a las personas o hacer amigos, solo resulta una tarea más complicada.
Una excelente forma de ayudarlos es realizar actividades que les permitan superar esas dificultades y abrirse a su entorno e interactuar con él. A continuación, te mostramos algunas.
Actividades para estimular las habilidades sociales en los niños con autismo
» Organizar reuniones con otros niños en las realicen algo que les guste, de esta manera crearás una situación en la que tu hijo puede interactuar y relacionarse con ellos, con los que además de compartir la edad, también comparte un hobby. Durante la actividad puedes actuar como una guía, por ejemplo, ayudándolo a acercarse a los demás niños, explicándole una actitud que no comprenda o corrigiéndolo cuando haga o diga algo indebido.
» Crear un mapa de normas sociales a través del cual puedan comenzar a establecer rutinas de comportamiento social. El mapa va a adecuarse a las características de tu hijo y sus dificultades para relacionarse, sin embargo, independientemente de esto, hay una norma que no puede faltar, se trata del saludo y la despedida. En esta actividad, cada vez que tu hijo realice alguna norma felicítale por su esfuerzo, recuerda que para él se trata de algo complicado.
» Inscribirlo en alguna actividad física le brinda a tu hijo un espacio diferente para relacionarse con otros niños. Sin embargo, es fundamental estar atento a la respuesta de tu hijo, si el entorno resulta cómodo para él y lo hace sentir bien, y también guiarlo en la comprensión de lo que sucede a su alrededor explicándole los comportamientos de sus compañeros y cómo podría responder a estos.
» Usar el role-playing para crear situaciones a las que tu hijo puede exponerse y así enseñarle cómo responder a estas. Al asumir un papel determinado y crear una escena ficticia, podrás conocer la forma en la que tu hijo se relaciona con su entorno y ayudarlo a acercarse a él.
Es importante mantenerse al tanto del avance en su círculo diario, ya que el juego solo representa situaciones ficticias. En su día a día puede enfrentarse a respuestas que no entenderá debido a que no se parecen a las creadas. En esos momentos hay que explicarles la situación para evitar que lo ocurrido perjudique su progreso.