Cuando el bebé comienza a mostrar rechazo a la hora de comer, es normal que los padres se sientan preocupados, ya que sabemos que parte de su desarrollo y bienestar dependerá en parte de cómo se alimente.
Aunque hay que prestar atención a la situación, debes saber que es algo habitual, pero no por ello hay que darle menos importancia, porque de no ser atendido correctamente puede desencadenar ciertas consecuencias desfavorables.
¿Por qué sucede esto?
Los bebés a través del tiempo experimentan diversas etapas en relación con la comida, por lo que atraviesan momentos más llevaderos y otros más complicados. Sin embargo, siempre se debe verificar si hay algún inconveniente que implique una afectación a nivel salud, como:
• Intolerancia.
• Gastroenteritis.
• Alergia.
• Reflujo gástrico.
Además, también es posible que se deba a que no se ha respetado el horario de comidas del niño, por lo que se le ha forzado a comer. Sobre todo cuando se está en etapa de adaptación con ciertos alimentos hay que tener paciencia.
Cabe mencionar que algunos padres piensan que se debe a la aparición de los dientes, y si bien pueden coincidir, no quiere decir que están estrechamente relacionados.
¿Qué hacer en este caso?
Hay que ir poco a poco, empieza por dar al bebé pequeños cubitos de comida. No tienes que preocuparte si las primeras veces no come el alimento, por lo general tienden solo chupar o incluso jugar con la comida, lo cual está bien.
El proceso será lento, es exploración y adaptación ante nuevas texturas y sabores. Sienta al bebé contigo en la mesa para que se familiarice con los hábitos a seguir a la hora de la comida; especialmente a los 9 – 10 meses de edad será útil porque los niños suelen imitar comportamientos.
No solo se trata de los hábitos del niño, sino de ser un ejemplo a seguir para que imite un comportamiento sano. Haz esto sin presión ni prisa, la idea es que la hora de la comida se cree un ambiente agradable para que relacione el comer con esa sensación y no como un momento lleno de angustias.
Acciones que son mejor evitar
Para comenzar, no hay que obligar al niño a comer. Si no se siente cómodo con el alimento y se presiona para que coma, el resultado será peor. Tampoco se debe recurrir a distracciones, porque causará que se embuta la comida al causar tardanza en el proceso por la misma distracción, la relación del niño con la alimentación debe formarse de manera orgánica.
Un niño que no se le permite desarrollar una buena relación con la comida, puede tener dificultades incluso para identificar la sensación de saciedad y hambre. Esto es un hecho negativo en su niñez, pero la consecuencia puede afectar hasta la edad adulta.
Los niños que tienen dificultades para desarrollar un buen hábito alimenticio, pueden incluso presentar obesidad en el futuro. Así que debes tener paciencia y estar atento a dicho proceso para que el bebé vaya avanzando de manera segura y saludable.
Foto de Dahiana Waszaj