Ver a tu hijo gatear, querer alcanzar cosas o intentar levantarse sin ayuda, son momentos mágicos llenos de mucha dicha. Sin embargo, además de la alegría también puede haber momentos de preocupación en los cuales te preguntas si lo estás haciendo bien o si estás estimulando de manera correcta el andar de tu bebé.
Es normal que a veces cuestiones tu labor, ya que estás descubriendo sobre
la marcha cómo responder a las etapas de crecimiento de tu hijo y, al mismo tiempo, tu bebé también está aprendiendo. Cuando se trata de los primeros pasos, por lo general comienzan a darse cerca del año (9-12 meses), otros niños pueden tardar hasta los 16 o 17 meses, pero eso no significa un retraso en su desarrollo.
Cómo estimular el andar de tu bebé
Antes de conocer los consejos para ayudar a tu bebé en sus primeros pasos, es
importante que recuerdes en todo momento que se trata de una etapa que no debe ser forzada, ya que el desarrollo de la marcha es algo evolutivo, es decir, sucede de manera natural.
Tu bebé poco a poco va conociendo su cuerpo y lo que puede hacer con él, así
que va buscando la manera de sentarse, levantarse, gatear, mover sus brazos y piernas, alcanzar y sostener cosas.
1. No presiones al bebé: no intentes adelantar el proceso de aprender a caminar de tu hijo, él, de manera instintiva, va a comenzar a dar los primeros pasos. En particular, el gateo es una etapa importante en la evolución psicomotora del bebé, en esta comienza a desarrollar la coordinación y el equilibrio. Ten en cuenta que no forzarlo no significa
apartarse, en todo este proceso es recomendable incentivarlo a alcanzar algo. como puede ser a través de su juguete favorito u otra cosa que llame su atención.
2. Crea un ambiente de confianza: haz todo lo posible para que tu bebé no sienta miedo al caminar. Una buena técnica es organizar un espacio que sea agradable, por ejemplo, que haya alguna alfombra acolchada o también que tu hijo tenga zapatos cómodos. En este sentido, se sugiere que la suela no sea muy gruesa para que pueda sentir el suelo al caminar y tener un mejor agarre, inclusive, también es recomendable que esté descalzo ya que la estabilidad es mejor.

3. Sé su apoyo: muéstrale a tu bebé que vas a estar allí cuando se caiga para alentarlo a levantarse. También puedes darle ambas manos para que se sostenga de ti mientras intenta caminar y, a medida que va teniendo más confianza, comienzas a darle una sola mano.
4. No te alarmes: si se cae no te asustes, es parte del proceso. Acude a tu bebé e incentívalo a levantarse y continuar.
5. Preséntale algún apoyo móvil: ya sea un andador, una caja o incluso la cesta de la ropa, son excelentes herramientas para que tu hijo pueda apoyarse y ponerse en marcha.
Por último, siempre recuerda tener paciencia durante esta etapa, vivirla al máximo y disfrutar cada parte de ella. No te frustres si tu bebé no camina al año, recuerda que los procesos evolutivos ocurren de manera particular en cada niño. Ahora, si tal vez observas algo que te parece extraño en el proceso de aprender a caminar, puedes acudir a un especialista para conocer la razón de esto.