¿Sabes cuáles son las principales vitaminas que deben estar en la alimentación de tu hijo? Tal vez lo has escuchado o ya sabes que las vitaminas y minerales tienen un papel importante en la vida tanto de niños como de adultos.
En el caso de los niños, hay que prestar mucha atención a su alimentación ya que se encuentran en un periodo de desarrollo en el que las vitaminas cumplen la tarea de ayudar a que este sea óptimo.
Los alimentos son la primera fuente de la que tus hijos pueden obtener las vitaminas y minerales que necesitan para crecer y desarrollarse adecuadamente. Por este motivo, es importante asegurarse de que tengan una dieta equilibrada y saludable.
¿Cuáles son las principales vitaminas que deben estar en la dieta de los niños?
Todas las vitaminas son esenciales en la alimentación de los niños, sin embargo, existen algunas que tienen una posición especial y que por ninguna razón pueden faltar en sus dietas. ¡Atentos!
Vitamina A
Liposoluble. Tiene un papel importante en el desarrollo de la vista y el fortalecimiento del sistema inmunológico, ayudando al organismo a combatir las infecciones. Cuando los niños están creciendo, están más expuestos a las enfermedades porque su sistema inmunitario todavía se encuentra en un proceso de maduración, por este motivo la ingesta de vitaminas y en especial de esta no puede faltar.
¿Dónde la puedes encontrar?: verduras de hoja verde, zanahorias, pimientos, calabaza, lácteos, aceites y pescado.
Vitamina E
Liposoluble. Se considera antioxidante, ayuda al desarrollo cerebral y actúa en la formación de los glóbulos blancos y rojos.
¿Dónde la puedes encontrar?: semillas de girasol, frutos secos, kiwi, verduras de hoja verde, huevo y cereales integrales.
Vitaminas del grupo B
La vitamina B12, B6, la biotina, la niacina y el ácido fólico son las principales vitaminas de este grupo. Son importantes para el sistema nervioso (desarrollo neuronal), la reproducción celular, el metabolismo y la producción de glóbulos rojos.
¿Dónde la puedes encontrar?: legumbres, pescado, carne roja, lácteos, verduras de hoja verde, cítricos y huevo.
Vitamina C
Hidrosoluble. Participa en la reconstrucción de los tejidos corporales como las encías, los huesos y los vasos sanguíneos, y los mantiene en buen estado. Por ello se le atribuye la cualidad de conservar la piel y los ligamentos en excelentes condiciones. Asimismo, ayuda al fortalecimiento de las defensas del organismo y mejora la absorción del hierro de los alimentos.
¿Dónde la puedes encontrar?: cítricos, pimientos rojos y verdes, brócoli, tomates.
Vitamina D
Liposoluble. Interviene en el fortalecimiento de los huesos y dientes y también ayuda a la absorción del calcio.
¿Dónde la puedes encontrar?: pescado azul, y en cantidades mínimas en el hígado, el huevo, la leche y el queso.
¡No abuses de las vitaminas!
Las vitaminas se dividen en hidrosolubles y liposolubles. Las primeras son las que se diluyen en agua y el organismo elimina el sobrante a través de la orina, mientras que las segundas se disuelven en grasa y no se eliminan, sino que quedan en el organismo, exactamente en el hígado, por lo que un exceso puede volverse tóxico.
Por este motivo, no debes abusar en la cantidad de vitaminas que le das a tu hijo. Aunque son importantes para su buen desarrollo tiene que consumirlas en su justa medida, de lo contrario tendrán un efecto negativo en su salud.
Mantén un equilibrio en la cantidad de vitaminas que consume tu hijo y tampoco olvides hablar con un médico sobre esto, así el desarrollo de tu pequeñajo será óptimo.
Foto de Diana Polekhina