¿Tu pequeño siempre quiere quitarte la cuchara de la mano, mete la mano al plato de comida y se la restriega por todas partes y hace berrinches cada vez que vas a darle alimentos? ¡felicidades! es un niño muy normal e independiente que ha llegado a la etapa de querer comer solito, así que ¡disfruta de esta etapa!
Prepárate para la nueva etapa
Comienza por comprar platos y vasos especiales para el bebe, estos platitos tienen una base plástica especial para que el objeto quede fijo sobre la mesa, así podrás evitar volcamientos y derrames.
Las cucharas para bebés no son solamente pequeñas, sino que también son de un material muy resistente y sin bordes que puedan lastimar a tu bebé.
No te estreses y planea el baño de tu bebé después de que coma solito porque ¡se va a manchar mucho! Es natural que los niños metan las manos en la comida y luego se restrieguen el pelo o todo el rostro. Ten en cuenta que es su primera muestra de independencia y además, el aroma del alimento y su textura le causan mucha curiosidad.
No le aplaudas esta actitud, tampoco lo regañes por ello. Mantén una actitud serena e indícale que así no se hace, que la comida va del plato a la boca. Explícale de una forma natural. Verás que en poco tiempo comenzará a hacer menos desorden.
Es bueno que tengas dos cucharas para bebé, así, una puedes dársela a él y con la otra, puedes irle dando el alimento, pues, en general, las primeras veces jugará más que comer.
En cuanto termine dale un baño con agua tibia ¡y listo!

No dejes a tu hijo comiendo sin supervisión
Todos pasamos por esta etapa, así que trata a tu hijo con naturalidad cuando quiera comer solo, corta todo en pequeños trozos para que le sea fácil comerlos sin atragantarse.
Este es un dato muy preocupante, ya que el 90% de las muertes por aspiración de cuerpo extraño ocurre en niños menores de 5 años de los cuales, el 65% de las víctimas son lactantes.
Nunca lo dejes comiendo solo sin vigilancia, es importante que siempre tenga supervisión.
Aprovecha para introducir frutas y verduras
Para tu hijo será imprescindible comer frutas y verduras a lo largo de su vida, así que utiliza las primeras para pequeñas meriendas por la mañana o por la tarde. Mango, pera, manzanas, uvas sin semilla, fresas, ¡realmente hay mucho de donde elegir!
Ten en cuenta que si tú no comes frutas, tu hijo no lo hará tampoco, así que siéntate y come al mismo tiempo que tu bebé, notarás como no solo comerá más frutas y verduras si tú las comes, sino que, además, pronto comenzará a reducir el desorden al comer.