Portear al bebé: ¿Cuál es la mejor forma de llevarlo?

Algo tan simple y delicado a la vez como es el traslado de un bebé, debe ir acompañado de un buen accesorio. En la actualidad los portabebés y el fular se discuten el primer lugar sobre cuál es más seguro y cómodo para el niño.
Pero como pasa muchas veces, todo dependerá de tu opinión como padre, ya que ambas opciones cuentan con una cantidad de elementos a favor y en contra.

La posición ideal para portear al bebé

Cuando se piensa en cargar o trasladar a un bebé, la protección de su columna vertebral y su cadera son de las principales cosas a tener en cuenta.
Por eso lo recomendable es llevar al niño en posición de «c» o de ranita como también se le conoce, con una ligera inclinación hacia adelante, mientras que las piernas deben formar un ángulo de unos 90° y sus rodillas deben quedar por encima del nivel de los glúteos, es decir en forma de “m”.

Esta posición aún estando en vertical hará que la espalda del bebé se encuentre relajada, porque la idea es que conserve la curvatura natural de la columna, para ello el portabebés deberá generar la tensión necesaria; el padre debe poner atención a que el peroné sea el que quede apoyado sobre el porteador.

Finalmente, la cabeza del niño reposa sobre el cuerpo de la persona que lo lleva, mientras la tela la sujeta con firmeza para que no haya contacto entre la barbilla y el pecho del bebé. La idea es no bloquear nariz o boca para no comprimir las vías respiratorias.

Fular y portabebés

Un fular es un accesorio para bebés elaborado con tela elástica que permite portear al pequeño durante los primeros meses de vida. Su popularidad ha crecido con el tiempo, ya que muchos indican que es la mejor forma de trasladar a un bebé.

Esto se basa en la postura que obliga a adoptar al bebé, es decir mantener la forma de «c» en la espalda y una «m» en sus piernas, mientras permanece en contacto cercano con el adulto.
A muchas personas les genera duda e intranquilidad usar un fular por su aspecto, porque a simple vista puede parecer complicado. Sin embargo es cuestión de práctica para dar con el uso correcto de este accesorio para bebés.

Se podría decir que hay dos tipos de fulares:
Menos elástico: Un poco más complicado de usar, pero con una mayor durabilidad y resistencia.
Más elásticos: Ideal hasta máximo de unos 7 meses de edad. Más sencillo de usar, sin deshacer el nudo.

Por otro lado están los portabebés que son preformados y se componen de tres elementos básicos: panel, cinturón y tirantes. Aquí el peso del niño se reparte entre la espalda y los hombros del adulto. Pero hay que considerar que para comprar un accesorio de este tipo, solo hay que recurrir a modelos ergonómicos, ya que son estos portabebés los que permiten conservar la forma «c» y «m» al portear el bebé. Además son modelos que se adaptan a los cambios del niño a medida que crece, ya que tiene mayor durabilidad.

Sobre el uso, nunca hay que colocar al bebé mirando hacia adelante. Después de los 8 meses de edad se puede usar el portabebés en la espalda. Los modelos suelen traer un adaptador para el soporte de la cabeza cuando los niños son muy pequeños.

Foto de Derek Owens

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