El orden es clave en el aprendizaje, pues establece pautas de disciplina, pero también lo ayudará con conceptos como la clasificación, la concentración, la puntualidad y mucho más.
Sin duda el orden es vital para mantener una sana disciplina, ayuda a mantener el autocontrol, el equilibrio emocional e incluso a ordenar las ideas, pero… ¿Cuál es el mejor momento para empezar?
A qué edad introducir el concepto del orden
Cuando enseñas a los niños a mantener el orden, será más fácil que mantengan su rutina cuando sean adultos. La edad ideal para hacerlo es a los 3 años, ya que a esta edad los niños ya pueden sostener una conversación adecuada y puedes explicarles por qué se debe seguir una rutina específica.
Además, a esta edad los pequeños disfrutan mucho de hacer pequeñas actividades en casa siempre que sientan que es un juego, por lo tanto, tú debes también participar activamente en ellas.
¿Cómo motivar a los niños para que sean ordenados?
♥ Eres el modelo a seguir ♥
Bien dice el dicho que las manzanas no caen muy lejos del árbol, así que para que tu hijo entienda el concepto de orden, en tu casa debe haber un lugar específico para todos los objetos. Lo más fácil es comenzar por el propio cuarto de tu pequeño, asignando espacios para sus cosas.
Por ejemplo: los peluches pueden tener un lugar determinado, sus medias, sus zapatos, la ropa interior, los juegos de armar, los juegos de mesa, etc. Deja que tu bebé elija en qué lugar debe ir cada cosa, pero dale la orientación para que lo haga de forma adecuada.
♥ Mantenlo motivado ♥
En cuanto lo haga bien, siempre alábalo y motívalo. Un abrazo y un aplauso pueden ser una gran recompensa. Esto lo mantendrá motivado, además, puedes hacerlo en su compañía, a él le encantará compartir este tipo de actividades.
♥ Fija objetivos sencillos ♥
Realizar actividades alcanzables le encantará a tu niño, así que no le pongas tareas que no estén acordes con sus capacidades.
Clasificar los objetos para luego llevarlos a su lugar se convertirá en una de sus labores favoritas, particularmente con sus juguetes, pero también puedes enseñarle a organizar sus propios útiles escolares.
En la escuela infantil solemos darles algunas actividades sencillas para realizar estas rutinas del orden, por eso notarás que siempre estamos pendientes de que los niños recojan los materiales utilizados en una actividad para ponerlos en su lugar.
Las mochilas, los libros, las pinturas y cada elemento del aula tienen siempre un lugar en dónde deben estar. Cuando terminamos, por ejemplo, de realizar una labor con plastilina, los pequeños saben que la plastilina sobrante deben colocarla en el lugar donde corresponde.
De esta forma ayudamos a reforzar las actividades sobre el orden, por lo que, si las estás implementando en casa, será muy fácil seguirlas realizando ciertas rutinas y si aún no lo has hecho, verás cómo tu pequeño comenzará a repetir algunas rutinas de este tipo en casa.