Si bien la socialización de los bebés empieza en etapas tempranas dentro de su grupo familiar, cada vez se hace más notoria la necesidad de un agente de socialización con pequeños de su misma edad, principalmente cuando es el único pequeñín en casa.
Se sabe que los niños que han tenido acceso en su infancia temprana a una Escuela infantil, tienen un desarrollo más participativo, comparten con mayor facilidad y por supuesto son más sociables, empáticos y dispuestos a trabajar en equipo que aquellos que permanecen en casa rodeados por adultos ¿Por qué se presenta esto?
¡Conoce las etapas de socialización en los niños!
De cero a 12 meses
En los primeros meses de desarrollo de la vida del bebé, sus padres y familiares son los primeros agentes de socialización. En primera instancia los pequeños están ocupados en descubrir su propio cuerpo, lo que incluye el dominio de sus manos y brazos, movimientos oculares, de cabeza, pies, piernas y, por supuesto, el equilibrio necesario para girar, sentarse, gatear y por último caminar.
Simultáneamente, los bebés comienzan a desarrollar la maravillosa capacidad de comunicarse con su entorno, al principio a través del llanto, luego de balbuceos y posteriormente con las primeras palabras, toda una explosión social y de crecimiento en apenas unos cuantos meses.
De uno a dos años
Aquí es donde la Escuela Infantil comienza a ser indispensable. A los niños en esta etapa les encanta jugar y lo hacen como una afirmación personal. Estar en una escuela infantil les facilita aprender de forma natural normas de comportamiento en relación a otros niños y a los adultos alrededor.
Dado que en esta etapa los pequeños suelen imitar las conductas de otros niños, aún no saben compartir, puesto que cooperar para alcanzar una meta definida es una conducta aprendida. Los bebés son definitivamente el centro de atención de la familia y poco a poco es como se debe realizar el proceso de admitir en ese entorno a otras personas que no pertenecen a dicho núcleo, pero con las que también debe el pequeño comenzar a relacionarse.
De dos a tres años
En esta maravillosa etapa surge algo muy especial, la amistad. Los niños que están en la Escuela infantil pueden llegar a tener un grupo de amigos con el que realizan actividades y además entre ellos un amigo o amiga preferidos, lo que les permite empezar a establecer relaciones interpersonales que bien cimentadas, ayudarán a que tengan un gran desarrollo en su inteligencia emocional.
La Escuela infantil se convierte entonces en un agente indispensable de socialización para los niños, así pueden relacionarse con otros pequeños de su edad, aprender normas, descubrir cómo compartir con sus amigos e incluso cómo solucionar conflictos y, por supuesto, a disfrutar de lo que la amistad verdadera puede brindar.