Jugar en el agua y en torno a ella es una forma estupenda de que los niños pequeños se diviertan, se mantengan frescos y aprendan al mismo tiempo. Desde la exploración sensorial hasta el desarrollo de habilidades motrices, los juegos acuáticos ofrecen a los niños valiosas experiencias al tiempo que les ayudan a relacionarse con su entorno de formas únicas. Te contamos 7 juegos y actividades acuáticas populares para disfrutar con los peques, así como ideas para incorporar un componente de aprendizaje en cada uno de ellos.
Lanzamiento de globos de agua
El lanzamiento de globos de agua es un clásico del verano que puede entretener a los niños durante horas. Sólo necesitas globos de agua y un espacio abierto para que los lancen. Aunque se trata sobre todo de diversión, también enseña a los niños a cooperar y a coordinar las manos y los ojos mientras intentan atrapar y lanzar el globo de un lado a otro.
La etiqueta del tiburón
La etiqueta del tiburón es un juego divertido para jugar en la piscina. Un niño simula ser un tiburón y trata de atrapar a los otros niños mientras estos escapan para evitar que lo atrapen. Ayuda a los niños a desarrollar habilidades de seguridad en el agua y a ser conscientes de su entorno.
La ciencia de las burbujas
¿A quién no le gusta soplar burbujas? Con unos pocos ingredientes sencillos como jabón para platos, agua y colorante alimentario, tú y tu hijo podéis hacer vuestra propia solución para burbujas. Después, trabajad juntos para ver qué tamaño de burbuja podéis crear o experimentad con diferentes formas de varitas de burbujas. Esta actividad es estupenda para desarrollar la motricidad fina y anima a tu hijo a usar la creatividad a la hora de resolver problemas.
Pescar con letras imantadas
Para este juego, necesitarás una piscina infantil, unos cuantos peces de plástico y unas letras imantadas. Los peces pueden decorarse con imanes en el vientre y los niños pueden intentar «pescarlos» utilizando las letras imantadas en el extremo de un sedal. Esta divertida actividad enseña a los niños las letras y les ayuda a mejorar su motricidad fina y su coordinación óculo-manual.
Pista de obstáculos hinchable
Si buscas un juego acuático más activo, una pista de obstáculos hinchable puede ser una gran idea. Montar una pista hinchable en una piscina o en un patio grande permite a los niños correr y saltar, poniendo a prueba su equilibrio y agilidad. Además de divertirse, este juego ayuda a desarrollar la motricidad gruesa y es una forma estupenda de quemar algo de energía extra.
Carrera de patos
Para esta actividad sólo necesitas unos cuantos patos de goma y una piscina infantil. Escribe números en el fondo de los patos y haz que los niños se pongan en fila en el borde de la piscina con su pato. Al sonido de «ya», cada niño hace correr suavemente su pato hasta el otro lado de la piscina, y gana el primero que consiga colocar su pato en el mismo número. Este juego ayuda a los niños a practicar el conteo y la suma, así como el trabajo en equipo y la deportividad.
Rescata al pato
Otro juego acuático con temática de patos es hacer que los niños simulen ser socorristas y rescaten a los patos de la piscina. Para esta actividad, coge unos cuantos patos de goma y espárcelos por la piscina. Los niños se turnan para saltar al agua y «rescatar» a los patos, lo que es estupendo para fomentar la confianza en el agua y enseñar a los niños seguridad en el agua.