Igual que en los adultos, la salud dental de los niños es sumamente importante y los hábitos que tienen que ver con esta buena conducta se aprenden en los primeros años de vida, por lo que será importante que ayudes a tu hijo a crear buenos hábitos con respecto a la salud dental.
Inicia la rutina de cepillado de dientes lo más pronto posible
La primera dentición de tu hijo es tan importante como la dentadura definitiva, por lo que es importante que tu pequeño coja el hábito de limpiarse los dientes al menos 2 veces al día en cuanto le salgan las primeras piezas dentales, siempre con un cepillo suave especial para niños y durante el primer año sólo con agua.
Esta sencilla acción ayudará a prevenir las caries, pues pueden llegar a producirse desde la salida del primer diente debido a que la leche materna contiene también azúcares que pueden producir caries si no son limpiados adecuadamente.
Cuando tu hijo aprenda a escupir, puedes introducir en el cepillado una pequeña cantidad de pasta de dientes sin flúor y siguiendo siempre las recomendaciones del pediatra.

Evita el consumo excesivo de azúcar
Cuando un alimento es rico en azúcares cómo los caramelos, alimentos refinados y helados, además de estar directamente relacionados con la obesidad infantil, pueden llegar a provocar la erosión del esmalte dental lo que a su vez aumenta el riesgo de que los niños sufran de caries.
Para prevenir esta situación, es mejor limitar el consumo de este tipo de alimentos y enseñarles a los niños a cepillarse los dientes después de su consumo, aunque esto represente el hecho de tener que lavarse los dientes entre comidas.
Evita el uso del chupete
Para evitar malformaciones del paladar y de la colocación de los dientes, es importante que procures no utilizar chupetes, realmente no son necesarios, los niños suelen llorar únicamente cuando tienen sed, frio, hambre, sueño o el pañal sucio, y todas son necesidades que puedes cubrir en un corto tiempo.
Poner un chupete a tu hijo solamente creará un mal hábito qué será perjudicial, pues le creará la ansiedad de siempre tener alguna sensación en la boca para tranquilizarse, y según investigaciones de la Universidad de Wisconsin una buena cantidad de personas obesas y fumadoras utilizaron este tipo de elementos durante mucho tiempo cuando eran bebés.
Acude a una revisión ontológica con tu hijo, al menos una vez al año
Lo ideal es ir al odontólogo una vez cada 6 meses para realizar una limpieza dental profunda y además una revisión y control de todas las piezas dentales, acudir a estos profesionales ayudará a que tu hijo se habitué a las revisiones y además a prevenir las caries y los tratamientos odontológicos dolorosos y largos.
Además, el mismo odontólogo te puede indicar la forma correcta para que tu niño aprenda a utilizar la seda dental y a realizar un correcto cepillado. ¡Realmente será muy útil!