La infancia está llena de curiosos sucesos, la aparición del amigo imaginario es uno de ellos. Hadas y superhéroes pueden irrumpir en la vida de tu niño para acompañarlo en el día a día desde su imaginación. Si esto te causa preocupación, no entres en pánico que aquí solventamos tus dudas.
La llegada del nuevo amigo imaginario
En un principio se creía que la aparición de los amigos imaginarios en la infancia era una señal de carencia afectiva. No obstante, los avances en los estudios realizados a través de los años han permitido demostrar que esto no es así.
Algunos especialistas afirmaban que los niños “crean” este nuevo amigo como un producto de su poca distinción entre la fantasía y el mundo real. Otros pensaban que se debía a la timidez y dificultad para socializar por parte de los pequeños.
Por suerte, estudios posteriores han generado que se deje atrás dichas creencias, pues se ha constatado que los niños extrovertidos llegan a tener amigos imaginarios y desde los 3 años de edad se logra diferenciar lo real de lo fantasioso.
Se puede decir que aun en la actualidad, se desconoce el motivo concreto que ocasiona la aparición de estos amigos. Lo que si se puede concluir es que se trata de un hecho común y normal que ocurre mayormente en la etapa de la infancia.
Gracias a que tienen lo suficientemente desarrollado el lenguaje, son creativos y muy sensibles como para crear personajes ficticios. Los amigos imaginarios pueden ser desde otros niños hasta superhéroes y criaturas fantásticas.
¿Siempre es normal su aparición?
Entre los 2 y 7 años de edad suele presentarse esta situación, aunque hay adolescentes que pueden llegar a tener también amigos imaginarios, tratándose de algo normal y no un síntoma de alguna patología o problema en el niño.
No obstante, es cierto que puede haber algún que otro caso que necesite de mayor atención. Por ejemplo, si la aparición del amigo imaginario ha generado conductas agresivas en el niño hacía los demás o consigo mismo.
También si ocasiona malestar al propio niño de alguna forma, genera retraimiento social u ocasiona un comportamiento evasivo hacia algún evento estresante. Si tu hijo representa algunos de esos escenarios o similares, es recomendable consultar un especialista.
Impacto positivo del amigo imaginario
Pese a lo que muchas personas creen, los amigos imaginarios favorecen el desarrollo del niño. A nivel emocional, le permite la expresión y desahogo tanto de sentimientos positivos como aquellos que le resulten desagradables.
Favorece sus habilidades sociales para mejorar su desempeño al interactuar con otros niños. Así mismo, a nivel cognitivo y lingüístico se fortalecen sus capacidades, por lo que el amigo imaginario impacta de forma positiva en varias áreas de vida del niño.
